Sentido de Pertenencia
Es
el sentimiento de aceptación por parte de los demás. El principal y más
importante núcleo de configuración de este sentido es la familia.
Si se sienten aceptados y queridos en casa, los niños adquieren mucha
más facilidad para socializar e integrarse a otros grupos.
Los
padres tienen en sus manos la clave para facilitar la futura vida de
relación de sus hijos. Un ambiente familiar donde se comparte, se
participa, se juega y se trabaja junto, refuerza el sentido de la
familia como grupo. Los niños se dan cuenta de que participar significa
compartir lo bueno y lo menos bueno y que ésta es la base para la
aceptación en cualquier contexto.
Un
buen instrumento de cohesión y apoyo puede ser el nombrar cada semana
durante un día a uno de los miembros de la familia como foco central.
Esto consiste en que cada uno se dirija a la persona con términos
halagadores, se le reserve la mayor deferencia y se puede llegar a
delegar el liderazgo familiar (sugerir que se va a comer, a qué juegos
jugar juntos, que temas de conversación, etc.).
Sentido de pertenencia en el colegio.
Como
primera conclusión se puede aseverar que los factores son variados pero
los que más influyen en la falta de sentido de pertenencia, en este
caso, es la estructura física o el ambiente de trabajo así como también
los equipos técnicos y tecnológicos de los cuales disponen ya que estos
les pueden ofrecer y brindar mayor facilidad y eficacia al momento de
desarrollar cualquier actividad. Igualmente es importante facilitar todo
el material académico, informativo, etc.
Como
segunda conclusión tenemos que es la comunicación interna es otro
factor importante e influyente en gran proporción a la hora de decidir
cualquier cambio dentro de la escuela ya que estos deben corresponder a
las necesidades del público interno (profesores y estudiantes) porque de
lo contrario afectara negativamente el sentido de pertenencia; de igual
modo debe mantenerse una comunicación bidireccional y constante porque
de lo contrario se verán afectadas y perturbadas las actividades y
planes a desarrollar.
Es
necesaria la constante información para evitar problemas futuros, así
como también se debe tomar en cuenta el problema tecnológico. académico y
estructural para implementar y manejar políticas y sistemas que hagan
sentir tanto al estudiante como al profesor capaces de desarrollar,
alcanzar y superar todas las metas propuestas con las exigencias
estipuladas.
De
la misma manera es importante motivar al público interno a participar,
mejorar y aportar soluciones en beneficio de todos de manera tal que se
sientan involucrados con las situaciones que se suscitan en el seno de
la escuela.
En
gran parte de las instituciones educativas, se detecta una problemática
que atraviesa a la comunidad toda y afecta “las metas fundamentales que
la educación se propone lograr en la formación de la persona: aprender a
ser, a conocer, a comprender al otro y aprender a hacer”.
Es
observable en alumnos de escuela secundaria la pérdida o el
desconocimiento de los valores humanos que hacen a una convivencia
armónica, lo que se traduce en situaciones conflictivas desplegadas a
través de variadas formas. Creo que una de las causas que produce estas
manifestaciones negativas y destructivas es la falta del sentido de
pertenencia a la institución educativa.
Hoy
vivimos para nosotros mismos sin preocuparnos por nuestras tradiciones y
nuestra posteridad: el sentido histórico ha sido olvidado de la misma
manera que los valores y las instituciones sociales. Por eso el colegio
se parece más a un desierto que a un cuartel (y eso que un cuartel es ya
en sí un desierto), donde los jóvenes vegetan sin grandes motivaciones
ni intereses, en consonancia con el surgimiento de un perfil inédito del
individuo en sus relaciones con él mismo y su cuerpo, con los demás, el
mundo y el tiempo, extendiéndose un individualismo puro, desprovisto de
los últimos valores sociales y morales que coexistían aún con el reino
glorioso del homo economicus, de la familia, de la revolución y del
arte.
Si
nos apartamos de los valores, quedamos recluidos en nuestro yo y nos
empobrecemos, porque por naturaleza somos “seres de encuentro”: vivimos
como personas, nos desarrollamos y maduramos como tales creando toda
serie de encuentros. Los valores nos ofrecen posibilidades para crear
esa alta forma de unidad que llamamos encuentro, en sentido riguroso.
El
deterioro social que se ve reflejado en las distintas realidades
socio-económicas-familiares que viven los alumnos trae como consecuencia
el bajo rendimiento de las capacidades intelectuales, el desinterés y
el descreimiento de los valores. Estas circunstancias repercuten en la
escuela.
El
aprendizaje es la resultante del intercambio sensible entre el mundo
externo y el mundo interno; donde el movimiento, los sentimientos, la
imaginación, el pensamiento, la creatividad y la experiencia personal
están presentes. Hoy vemos que ese intercambio se ve opacado por las
influencias de los medios masivos de comunicación y consumo, las
tecnologías, las imposiciones de la moda, que invaden estos mundos y
hacen que entren en crisis. Dejando a los adolescentes con ansiedades y
frustraciones por no poder responder a todas estas ofertas vertiginosas.
Interfiriéndolos en la comunicación con los otros y debilitándolos en
su capacidad de reflexión personal. Volviéndolos vulnerables e inseguros
con respecto a su presente y futur
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