jueves, 28 de noviembre de 2013

Sentido de pertenencia en el aula de clases

Sentido de Pertenencia
 Es el sentimiento de aceptación por parte de los demás. El principal y más importante núcleo de configuración de este sentido es la familia. Si se sienten aceptados y queridos en casa, los niños adquieren mucha más facilidad para socializar e integrarse a otros grupos.
Los padres tienen en sus manos la clave para facilitar la futura vida de relación de sus hijos. Un ambiente familiar donde se comparte, se participa, se juega y se trabaja junto, refuerza el sentido de la familia como grupo. Los niños se dan cuenta de que participar significa compartir lo bueno y lo menos bueno y que ésta es la base para la aceptación en cualquier contexto.
 Un buen instrumento de cohesión y apoyo puede ser el nombrar cada semana durante un día a uno de los miembros de la familia como foco central. Esto consiste en que cada uno se dirija a la persona con términos halagadores, se le reserve la mayor deferencia y se puede llegar a delegar el liderazgo familiar (sugerir que se va a comer, a qué juegos jugar juntos, que temas de conversación, etc.).
 En un ambiente de este tipo, los niños aprenden a ser parte activa, a compartir, a apoyar, a contemplar sus deseos con el interés del grupo y a seguir las reglas o normas del grupo.


 Sentido de pertenencia en el colegio.
Como primera conclusión se puede aseverar que los factores son variados pero los que más influyen en la falta de sentido de pertenencia, en este caso, es la estructura física o el ambiente de trabajo así como también los equipos técnicos y tecnológicos de los cuales disponen ya que estos les pueden ofrecer y brindar mayor facilidad y eficacia al momento de desarrollar cualquier actividad. Igualmente es importante facilitar todo el material académico, informativo, etc.
 Como segunda conclusión tenemos que es la comunicación interna es otro factor importante e influyente en gran proporción a la hora de decidir cualquier cambio dentro de la escuela ya que estos deben corresponder a las necesidades del público interno (profesores y estudiantes) porque de lo contrario afectara negativamente el sentido de pertenencia; de igual modo debe mantenerse una comunicación bidireccional y constante porque de lo contrario se verán afectadas y perturbadas las actividades y planes a desarrollar.
 Es necesaria la constante información para evitar problemas futuros, así como también se debe tomar en cuenta el problema tecnológico. académico y estructural para implementar y manejar políticas y sistemas que hagan sentir tanto al estudiante como al profesor capaces de desarrollar, alcanzar y superar todas las metas propuestas con las exigencias estipuladas.
De la misma manera es importante motivar al público interno a participar, mejorar y aportar soluciones en beneficio de todos de manera tal que se sientan involucrados con las situaciones que se suscitan en el seno de la escuela.
En gran parte de las instituciones educativas, se detecta una problemática que atraviesa a la comunidad toda y afecta “las metas fundamentales que la educación se propone lograr en la formación de la persona: aprender a ser, a conocer, a comprender al otro y aprender a hacer”.

Es observable en alumnos de escuela secundaria la pérdida o el desconocimiento de los valores humanos que hacen a una convivencia armónica, lo que se traduce en situaciones conflictivas desplegadas a través de variadas formas. Creo que una de las causas que produce estas manifestaciones negativas y destructivas es la falta del sentido de pertenencia a la institución educativa.


Hoy vivimos para nosotros mismos sin preocuparnos por nuestras tradiciones y nuestra posteridad: el sentido histórico ha sido olvidado de la misma manera que los valores y las instituciones sociales. Por eso el colegio se parece más a un desierto que a un cuartel (y eso que un cuartel es ya en sí un desierto), donde los jóvenes vegetan sin grandes motivaciones ni intereses, en consonancia con el surgimiento de un perfil inédito del individuo en sus relaciones con él mismo y su cuerpo, con los demás, el mundo y el tiempo, extendiéndose un individualismo puro, desprovisto de los últimos valores sociales y morales que coexistían aún con el reino glorioso del homo economicus, de la familia, de la revolución y del arte.
Si nos apartamos de los valores, quedamos recluidos en nuestro yo y nos empobrecemos, porque por naturaleza somos “seres de encuentro”: vivimos como personas, nos desarrollamos y maduramos como tales creando toda serie de encuentros. Los valores nos ofrecen posibilidades para crear esa alta forma de unidad que llamamos encuentro, en sentido riguroso.
El deterioro social que se ve reflejado en las distintas realidades socio-económicas-familiares que viven los alumnos trae como consecuencia el bajo rendimiento de las capacidades intelectuales, el desinterés y el descreimiento de los valores. Estas circunstancias repercuten en la escuela.
El aprendizaje es la resultante del intercambio sensible entre el mundo externo y el mundo interno; donde el movimiento, los sentimientos, la imaginación, el pensamiento, la creatividad y la experiencia personal están presentes. Hoy vemos que ese intercambio se ve opacado por las influencias de los medios masivos de comunicación y consumo, las tecnologías, las imposiciones de la moda, que invaden estos mundos y hacen que entren en crisis. Dejando a los adolescentes con ansiedades y frustraciones por no poder responder a todas estas ofertas vertiginosas. Interfiriéndolos en la comunicación con los otros y debilitándolos en su capacidad de reflexión personal. Volviéndolos vulnerables e inseguros con respecto a su presente y futur
 

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